La Baja Presión que se ubica este miércoles en las costas
Pacíficas de Nicaragua acompañada de una nueva Onda Tropical, se
desplazará hacia el territorio salvadoreño mañana jueves y
permanecerá afectando hasta el día sábado, generando
precipitaciones débiles a moderadas y ocasionalmente fuertes en casi
todo el territorio salvadoreño. Las cantidades de precipitación
oscilarán entre 20 a 30 milímetros y máximos de 50 a 60 milímetros
por día y en aguas costeras y mar afuera de 60 a 75 milímetros.
Además se pronostica incremento del Oleaje en todo el litoral de
2.13 a 3.05 metros entre la tarde del jueves 9 y la tarde del viernes
10 de octubre, alcanzando un máximo de 2.74 a 3.66 metros para la
madrugada del viernes.
Se prevé una disminución gradual del campo nuboso y de las
cantidades de lluvias para el día sábado 11 del presente, si las
condiciones continúan presentándose como hasta ahora.
Con probabilidades de generarse deslizamientos:
Con base al comportamiento actual de las lluvias, se presenta a
continuación las zonas que preliminarmente podrían verse afectadas
por deslizamientos:
1. El departamento de Morazán, desde la ciudad de San Francisco
Gotera hacia el Norte.
2. El Norte de los departamentos de Santa Ana, Chalatenango.
3. La zona del volcán de Conchagua y alrededores.
4. La Cordillera de Apaneca-Lamatepec, desde Tacuba hasta el volcán
de Santa Ana.
5. El Área Metropolitana de San Salvador, principalmente los
municipios de Ciudad Delgado, Cuscatancingo, San Marcos y la zona
Sur de San Salvador.
6. Los alrededores del volcán de San Vicente, principalmente la
ladera Norte.
Por inundaciones:
A la fecha los contenidos de humedad y saturación de los suelos al
nivel nacional se han incrementado, entre 60 a 98% en todo el país.
Las cuencas con mayor saturación son: Río Jiboa, Grande de San
Miguel, cuenca costera entre Río Paz y Jiboa, Rio Torola, cuenca del
Cerrón Grande, cuenca baja y media del Río Goascoran, y Bajo Lempa,
adicionalmente la cuenca del rio Mocal y Guarajambala en Honduras, que
drena a la cuenca del Río Lempa. Lo anterior se evidencia en los
rápidos incrementos de los niveles de los ríos, especialmente en
aquellos de cuencas pequeñas y de drenaje urbano.
Las zonas de mayor riesgo por inundación asociadas a los eventos
anteriormente descritos -precipitación altamente convectiva e
intensa-, son:
1. Ríos de corto recorrido provenientes de las zonas altas de
las Cordilleras Sur con drenaje a la zona costera entre Barra de
Santiago y Estero de Jaltepeque, incluyendo los ríos y quebradas
provenientes del Volcan de San Vicente y río Jiboa. Adicionalmente
los ríos que drenan del volcán de San Miguel y de la cordillera de
Jucuarán.
2. Ríos de corto recorrido ubicados en la zona Norte del país:
Río Angue, Río San José, en el departamento de Santa Ana y
quebradas que drenan la zona norte de la Cuenca del Río Lempa
específicamente a los Embalses Cerrón Grande y 5 de Noviembre.
3. Cuencas urbanas, especialmente cuenca del río Acelhuate en San
Salvador.
Adicionalmente, por los niveles de saturación altos de las cuencas
bajas de los ríos más grandes -Río Grande de San Miguel, Río Paz,
Río Lempa, Río Goascorán -si se tienen eventos de precipitación
más sostenida -temporales -se esperarían incrementos de los mismos
que podrían ocasionar inundaciones dependiendo de la magnitud del
evento. Lo anterior, aunado al alto nivel de las mareas y oleaje en el
Océano Pacífico, disminuye la capacidad de drenaje de los ríos,
pudiéndose aumentar la problemática de inundaciones.
Estar atentos a los avisos públicos que emite el SNET.
Población que reside en zonas de alto riesgo por inundaciones
urbanas, especialmente aquellas zonas del sur de San Salvador en los
márgenes del río Acelhuate, comunidades que habitan en las zonas
costeras y desembocaduras de ríos, incrementar sus niveles de
vigilancia, coordinación y alerta.
Evitar actividades en el cauce de los ríos tales como lavado,
pesca, extracción de arena y piedra.
Población que habita zonas que podrían verse afectadas por
deslizamientos, mantener un estado de alerta y vigilancia en
coordinación con las organizaciones de socorro y comités de
emergencia locales.
Se sugiera a la pesca artesanal e industrial suspender sus
actividades por el incremento del oleaje.